Alexia González-Barros y González nació en Madrid el día 7 de marzo de 1971, en el seno de una familia hondamente cristiana.


Era la hija menor de siete hermanos, dos de los cuales la habían precedido en su marcha al Cielo
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Sus padres, Francisco y Moncha, le transmitieron un espíritu alegre y abierto a los demás, y la educaron en un clima de libertad y virtudes humanas.

En el Colegio Jesús Maestro

Estudió desde los cuatro años hasta su enfermedad en un colegio que estaba muy cerca de su casa: el Jesús Maestro, de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, una Santa a la que Alexia profesaba gran devoción.

 

Primera Comunión

Hizo la Primera Comunión el día 8 de mayo de 1979 en la Cripta de la Iglesia Prelaticia de Santa María de la Paz, en Roma, donde reposaban los restos mortales de san Josemaría, que aún no había sido canonizado.

Alexia tenía gran devoción y cariño a san Josemaría. Sus enseñanzas fueron la base y el soporte de su formación espiritual.

Alexia fue un ejemplo de lo que san Josemaría predicó durante toda su vida: la llamada universal a la santidad.

 

Con Juan Pablo II

Al día siguiente de su Primera Comunión, el 9 de mayo de 1979, Alexia se acercó a Juan Pablo II durante una audiencia pública, y el Santo Padre le hizo la señal de la cruz y le dio un beso en la frente.

 

La enfermedad, con trece años

El día 4 de febrero de 1985, cuando aún no había cumplido los 14 años, se le declaró un tumor maligno que la dejó paralítica en muy poco tiempo.

Sufrió cuatro largas operaciones y una ininterrumpida cadena de dolorosos tratamientos que convirtieron los diez meses de su enfermedad, antes de su muerte, en un durísimo calvario, que Alexia afrontó con paz y con alegría, muy unida a la Cruz de Jesús.

Un tesoro


Alexia aceptó plenamente su dolorosa enfermedad desde el primer momento, ofreciendo el intenso sufrimiento y las numerosas limitaciones físicas que padecía por la Iglesia, por el Papa y por los demás.

Decía con frecuencia: Jesús, yo quiero ponerme buena, quiero curarme; pero si Tú no quieres, yo quiero lo que Tú quieras.

Con paz y alegría

Conservó la fortaleza, la paz y la alegría a lo largo de su dura enfermedad.

Todo esto era fruto de su fe, de su esperanza y de su amor indiviso a Cristo.

Había dado su corazón libremente y por entero al Señor.

Falleció en Pamplona, en medio de una gran paz espiritual, el 5 de diciembre de 1985.

Sus últimas palabras fueron: más y sí.

Más porque deseaba que le siguieran hablándole de Dios.

Con su reiteraba el deseo que había manifestado constantemente desde que era niña:

Jesús, que yo haga siempre lo que Tú quieras.

 

 

Fama de santidad y Causa

La Causa de Beatificación de Alexia fue introducida en Madrid el 14 de abril de 1993 y fue clausurada solemnemente el 1 de junio de 1994.

Su Causa fue abierta en Roma el 30 de junio.

El 11 de noviembre de ese mismo año se otorgó el Decreto de validez por la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, ante la cual se presentó la Positio el día 8 de mayo del Año Jubilar 2000.

Numerosas personas de todo el mundo acuden a su intercesión ante Dios