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Testimonios de personas católicas y no católicas,
--- creyentes y no creyentes

 

 

 

Cuadro pintado por Alexia: paisaje de Mostar


Un sacerdote japonés, autor de un libro sobre Alexia

" Dentro de unos días tendré una pequeña conferencia ante un grupo de más de cuarenta personas, en su mayor parte budistas practicantes, personas de muy buena voluntad.

Cada mes tienen una reunión e invitan a una persona de otra religión para que les de una charla sobre la vida.

Una señora de ese grupo, católica, que conoció el libro que yo escribí sobre Alexia, propuso al encargado del grupo que me invitase a hablar sobre la vida y la muerte según el espíritu católico. Así que ¡Alexia comenzó a trabajar con los budistas japoneses!

Rezad para que esla ocasión sirva de algún modo para que esas personas descubran el verdadero sentido de Dios".


Mrs. E.O.U. (Nigeria), anglicana

«La vida de Alexia pone de manifiesto, por contraste, la falta de sentido en que se mueve la vida de muchas personas.

Alexia se centró en el amor a Dios y a su prójimo y su muerte se transformó en una victoria.

He visto personas mayores que tienen miedo a morir. Para mí, Alexia acabó con el miedo a la muerte.

Aunque hubiese vivido muchos años más no habría alcanzado más plenamente la esencia de la vida ni adquirido mayor gracia para morir.

Pertenezco a la Comunión Anglicana».


Beatrice W. (Francia): el retorno de una persona alejada

«El retomo a Dios y la confesión de una amiga alejada varios años del Sacramento de la Penitencia se lo debo a la intercesión de Alexia.

Apesar de que nuestra amistad era muy reciente, me abrió el corazón, fue dócil a mis indicaciones y la respuesta de esapersona a la Gracia no se hizo esperar, lo que considero como un gran favor de Alexia.

No dudo en confiarle la vuelta a los Sacramentos de otras personas, y también le pido que me ayude a acercar a Dios a quienes trato en el ejercicio de mi profesión como profesora de música».


M.P.P. (Madrid) España: un cambio inesperado

Tengo un hermano que marchó a Brasil en el año 1952 y que en 1996 dejó de escribir.

He agotado todos los medios posibles a mi alcance para que siguiera escribiéndome, pero sin resultado.

Personas que fueron a Brasil le hablaron animándole a venir a España para arreglar asuntos familiares pendientes, pero siempre dio la callada por respuesta.

Le pedí a Alexia que interceda ante el Señor para que mi hermano me escribiera. Inesperadamente recibí una llamada telefónica: era mi hermano que se mostró amable y cariñoso.

Sigo encomendándome a Alexia que se decida a regresar a España y así arreglar los asuntos familiares pendientes”


R. (Chile): unos padres descreídos

«Quiero comunicar que Alexia me ha concedido el favor que le pedí. Ha nacido mi nieta y no había ningún deseo de bautizarla por parte de los padres.

Llegó a mis manos la estampa de Alexia y empecé a pedirle intensamente que fuera bautizada la niña, por­que me preocupaba mucho.

Poco después, me llamó mi nuera para decirme que ya había ido a inscribir a la niña en la parroquia y que empezaba a ir a las charlas que allí daban para los padres.

Estoy mirando la estampa de Alexia y le doy muchas gracias».


Isabel (Madrid) España: acabó recibiendo los sacramentos

“Quisiera comunicar un favor que hemos recibido por mediación de Alexia, a quien se lo habíamos encomendado: mi abuelo, una persona dificilísima, confesó y comulgó una semana antes de morir.

Agradecida lo comunico para su conocimiento".


Roberto B., Chiclayo (Perú)

“Una vida gloriosa como la de Alexia ha despertado en la mayoría de los jóvenes un alto ideal de vida.

Todos se quedan sorprendidos al conocer la experiencia de dolor vivida por Alexia. Algunos dicen que cómo puede haber personas tan extraordinarias; no saben que todos estamos llamados a la santidad de diferentes modos.

Lo que dijo Alexia: “Jesús, que yo haga siempre lo que Tú quieras”, siempre lo tengo presente. Yo soy seminarista y eso me ayuda a ser mejor.”


María Luz B., Zarzaquemada (Madrid)

“Alexia, corazón, ya sabes cuánto es el cariño que te tiene toda esta familia y cómo te confía sus problemas y te pide con fé para que nos ayudes e intercedas ante Dios por todos.

Tenemos tus estampas en muchos lugares de la casa: en el salón, en mi habitación, en el cuarto de los niños, en toda mi casa se habla de tí.

Cuando te miro y me sonríes, noto tu presencia entre nosotros. Si tengo un día malo, me das fuerza y valor para seguir en la lucha de cada día, que no es poco.”


Fernando G.L. Gran Canaria (España)

He conocido a Alexia a través de su biografía y no puedo evitar confesar que mi emoción fue profunda y mi interés por ella se acrecentaba en cada momento.

Alexia ha llenado mi vida y me ha obligado a reflexionar, a meditar sobre mi condición de cristiano. Ella me ha removido con su generosidad, con su cariño tan natural, por su manera de vivir el cristianismo tan sincera y tan sencilla.



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